:: taller de cocina noviembre 2011

A pesar del día tan desapacible, continuamente lloviendo y con un viento que hacia imposible abrir los paraguas, a las once en punto hemos dado comienzo al taller de cocina con la participación prevista por la asociación.

Estamos notando la presencia de nuestras nuevas familias. Concretamente en este taller, como si hubiéramos retrocedido en el tiempo, hemos vuelto a trabajar en la elaboración de pan en forma de barra y molde, así como magdalenas, a petición de nuestros nuevos asociados.

Begoña se ha hecho cargo de la elaboración del pan y Maruja de las magdalenas. Las familias asistentes han mostrado mucho interés en la preparación de las recetas, no han dejado de hacer preguntas en cuanto tenían una duda, y se han sentido muy relajadas al comprobar que sin necesidad de comprar muchos productos (tan caros en precio) podemos hacer unas recetas magníficas y económicamente mucho más asequibles en los tiempos que corren.

Primero hemos trabajado en el pan. Begoña nos ha enseñado un truco para no tener que esperar tanto tiempo a que suba la masa. Casi ha sido aplaudida por los participantes. En segundo lugar Maruja nos ha sorprendido con sus maravillosas y ya tan famosas magdalenas. Realmente están buenísimas. Los niños que han asistido no han podido resistir sin probarlas una vez horneadas.

Mientras se horneaban las recetas, los asistentes se agrupaban y compartían opiniones sobre el trabajo que estábamos desarrollando. Como ya es costumbre en los talleres, al finalizar se han repartido los productos elaborados durante el taller entre los asistentes. Por cierto, Jon Maren de Francisco también nos ha pedido magdalenas para su ama y abuela. El ambiente ha sido muy bueno y amistoso entre todos.

En estos dos nuevos talleres que hemos realizado a lo largo del año hemos notado el interés que suscita el tema entre las nuevas familias, aunque además siempre tenemos a nuestras fieles familias que a pesar del transcurso de los años siguen asistiendo a todos los eventos que se organizan. Realmente es un alivio ya que en los últimos talleres no se mostró mucho interés por la participación y casi llegamos a pensar en suspenderlos.
Tenemos la suerte de disponer de un local con una cocina y salón lo suficientemente grande como para poder realizar todos los talleres que nos propongamos y dar de nuevo vida a esta asociación, cuyo primer cometido es ayudar a las familias a llevar estas metabolopatías con la mayor naturalidad posible.

Gracias a todos los asistentes.

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